Nota 11

El internet es la clave en el éxito del audio HD

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¡Que todo suene bien! El tamaño de un archivo de sonido depende de la resolución y la frecuencia de muestreo utilizadas para codificar la música que contiene. Un mismo tema ocupa bastante más si lo digitalizamos a 24 bits y 96 kHz que si lo hacemos a 16 bits y 44,1 kHz. No obstante, tenemos un recurso muy interesante que nos ayuda a ahorrar espacio: La compresión. Actualmente, el audio de alta resolución suele distribuirse en seis formatos diferentes (algunos de ellos ofrecen compresión sin pérdida de calidad): FLAC (comprime sin pérdida), ALAC (la tecnología de compresión sin pérdida propuesta por Apple), AIFF (es el formato de archivo de sonido de los Mac), WAV (es el formato de archivo de sonido creado por Microsoft e IBM para los PC), DSD DFF (tecnología de codificación del formato SACD) y DSD DSF (variante del DSD.

De todos los formatos que acabo de citar los más utilizados para distribuir música de alta resolución en Internet son FLAC y ALAC porque ambos ofrecen una tasa de compresión muy interesante, y sin pérdida de calidad. Y todos sabemos que en Internet el tamaño importa. Y mucho. De hecho, la red está ejerciendo un papel esencial en la popularización del sonido de alta resolución.