El arte de la ecualización

Existe un número enorme de personas que se dedican al audio y que utilizan ecualizadores para ajustar la respuesta de frecuencias de su sistema de sonido, ya sea para compensar por la acústica del salón, para compensar deficiencias de los altoparlantes o para crear efectos en las grabaciones.

Un ecualizador es un dispositivo que permite ajustar la respuesta de frecuencia de una señal de audio, aún los controles de bajos y agudos, califican como ecualizadores. La ecualización es el aumento o disminución de una parte, porción ó banda de frecuencias de audio. Sin embargo el termino implica equipos más complejos y sofisticados, tales como los utilizados por los ingenieros de grabación.

Veamos algunas razones por lo que la ecualización es útil y como su implementación se ha convertido en un arte.

Los controles de bajos y agudos, son dispositivos de banda ancha que tienen el mayor efecto en los extremos de la banda, es decir los bajos más bajos y los agudos más altos. Esto está bien para “retocar” la respuesta del sistema de sonido del carro, no es de mucha ayuda para corregir “coloraciones” de banda angosta que a veces son muy molestas. Por ejemplo, un “pico” en la banda de medios-altos puede producir un sonido estridente que normalmente un control de agudos no puede moderar. Al bajar el control de agudos para eliminar la estridencia, también los agudos altos se ven disminuidos, quitándole claridad y definición a la música.

Los altavoces amplificados

Sobre esta nueva tendencia que se trata de imponer debemos respetar el mercado en cuanto a sus preferencias. Siempre se busca innovar tecnológicamente y en teoría la búsqueda debería ser la simplificación y la mejora del confort, sin embargo no siempre resulta de la mejor manera. Los Sistemas amplificados ofrecen varias ventajas, dentro de ellas podemos mencionar el no tener que cargar con una cantidad de cajas y aparte con una cantidad de muebles (Racks) de amplificadores. Para la gente de los sistemas móviles esto tal vez represente una ventaja. El otro punto positivo es el acople del conjunto amplificador-altavoz, al venir integrado el conjunto el fabricante se ha preocupado que el amplificador instalado es el más adecuado para el correspondiente altavoz. Esto representa una tranquilidad porcentual para el vendedor, ya que se evita todos los desastres que los usuarios más noveles hacen en sus combinaciones de partes de un sistema.

Si tu amplificador es de baja calidad, significa que fácilmente distorsiona en sus límites y si lo empleas en situaciones donde su capacidad no es suficiente entonces tienes un grave problema. Si a esto le sumas un altavoz igualmente de baja calidad entonces tienes una bomba de tiempo en las manos. Dentro de las previsiones que hay que tomar es que ahora en vez de un par de cables para cada altavoz, son dos. Uno es de la señal y el otro la alimentación eléctrica. Dependiendo de la potencia de consumo habrá que vigilar con mucho celo los calibres de los cables de la parte eléctrica. Podemos estar hablando fácilmente de potencias que vayan desde los 1000 hasta los 2000 Watts y eso debe tomarse en cuenta. El otro aspecto es el cable de señal, que es preamplificado (+4dBu) y debe cuidarse tanto en instalaciones fijas como móviles para evitar interferencias. Dependiendo de por donde pase el cable deberán tenerse a la mano todos los antiguos conocimientos de cables balanceados (Tres contactos), sobre todo aquel poco conocido que habla de soldar el cuarto punto del conector balanceado en uno de sus extremos, tratar de no canalizar en paralelo con la alimentación eléctrica, etc.